Curiosa semana tenemos por delante que no mermará la incertidumbre de nuestros mercados.

Oil_Well

Comenzamos con la dimisión del ministro, Ali-al Naimi, quien llevaba más de 20 años en el cargo y que será sustituido por Jalid al-Falih y nos hace pensar que quizás (y sólo quizás) se replantee una reducción de la producción del precio del petróleo, y todo ello nos llega en vísperas de la reunión con la OPEP en junio.

Arabia Saudita está “tocada” en sus ingresos fiscales con esa estrategia que ha impuesto la para quitarse a un “lobo” EEUU, aumentando la producción y bajando con ello el precio del petróleo de tal forma que no sea viable la industria del «fracking» en Norteamérica y no le ha quedado otra que rediseñar su economía  con la implantación de un IVA de un 5% (uno de los más bajos del mundo), rebaja del gasto y casi supresión de los subsidios.

Además el príncipe heredero de Dubái ha aprobado una nueva tasa de 35 dírhams (8,4 euros) a cada pasajero que utilice los aeropuertos del emirato, incluyendo los que estén de tránsito.

En mi opinión, estas medidas son sólo meras estrategias internas,  pues considero que el nuevo ministro no querrá ver mermada su cuota de mercado al disminuir su producción del petróleo, dejando con ello que corran a sus anchas Irán y EEUU.

Además, si continúa la depreciación del dólar y no hay otra subida de tipos en junio, se aumenta zozobra respecto a la producción del crudo.

Y en el calendario macroeconómico de esta semana, la principal cita será el jueves con la reunión del Banco del Inglaterra que aunque en mi opinión aún no se diga nada, se espera el posible impacto que podría tener una salida (Brexit) en la economía y las medidas que el banco central llevaría a cabo de darse dicha situación.